Berger pidió al ISP que explique porqué bioequivalentes no han tenido movilidad en los últimos tres meses

Retomar políticas como la bioequivalencia, que pone a disposición de las personas fármacos de calidad y eficacia terapéutica demostrada por estudios pero que son más baratos que los originales, demandó el diputado Bernardo Berger a las autoridades de salud.

Asimismo, lamentó que el gobierno trate de postergar para para fines del 2016 la obligación de que los laboratorios certifiquen sus productos como bioequivalentes (BE), pese a lo exigido en la Ley de Fármacos.

El parlamentario RN se refirió al tema en la “Hora de Incidentes” de la Cámara Baja, ocasión en que ofició al Instituto de Salud Pública (ISP) para que explique las razones por las cuales desde octubre del 2014 no se han certificado nuevos medicamentos bajo esta modalidad.

En los últimos dos años y hasta marzo de 2014 el ISP había registrado 360 nuevos medicamentos BE. Sin embargo, de entonces a la fecha y pese a la vigencia de la ley, el número de medicamentos certificados sólo creció en 188 unidades, cifra que se detuvo inexplicablemente en octubre pasado según los datos proporcionados por el propio Instituto en su sitio web.

“Tal como el propio ISP lo ha indicado en sus estudios, un bioequivalente puede llegar a ser hasta un 30, incluso en algunos casos hasta 70% más barato que el original, y a diferencia de los genéricos, con una eficacia terapéutica demostrada por estudios que así lo certifican. De ahí que resulta curioso que luego de todos los esfuerzos nacionales para promover la BE, el actual gobierno la deje en un aparente abandono”.

Por eso, Berger pidió esta mañana al director del ISP que explique las razones por las que el número de BE se haya detenido en los 548 registrados hasta octubre del 2014, las acciones que se contemplan para el presente año a fin de revertir esta situación, y las metas que se esperan alcanzar hasta fines del 2015 para ampliar la oferta de fármacos BE a disposición de los chilenos en las farmacias del país.

“Cuando se aprobó la Ley de Medicamentos, se hizo con el convencimiento de que le haría bien a la salud de los chilenos. El presidente Piñera lo entendió, hizo notorios avances y la política de fármacos fue uno de los ejes de la salud pública. Por eso causa malestar la postergación que el actual Gobierno quiere hacer del reglamento para la ley de Fármacos dilatando la obligación de certificar bioequivalentes. Es una señal pésima, que apunta en el sentido inverso del espíritu con que esta misma cámara legisló hace un año”, dijo.

Comparte este contenido de VoceroRegional.cl